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El Anexo volvió a latir: Esteban Gómez González y Vitálico


La noche del sábado 17 de enero en el Anexo Centenario empezó a las 10:00 en punto, con la frontera respirando frío y cerveza aún más fría, el foro ya olía a expectativa, a sudor anticipado y a esa electricidad rara que sólo se siente cuando sabes que algo va a pasar… aunque no sepas exactamente qué.



Los primeros en saltar al ruedo fueron Los Rock and Lovers, oriundos de la CDMX, debutando por primera vez en esta ciudad que no regala aplausos, pero cuando los da, los da de verdad. Alfred, su vocalista, tomó el micrófono con la sonrisa de quien sabe que está pisando terreno desconocido pero fértil. Agradeció, saludó, se lanzó… y poco a poco el público empezó a caer. Cabezas moviéndose, pies marcando el ritmo, miradas cómplices entre desconocidos. Para cuando terminaron, ya no eran visitantes, eran parte del ritual.


El ambiente quedó listo para recibir a un viejo conocido. Vitálico subió al escenario como quien regresa a casa con traje nuevo. Acompañado por César Chanona y Alonso Cortés —ex integrantes de La Forquetina— el escenario se convirtió en una pista de baile con alma rockera. Un beat sexy entró directo al sistema nervioso: bailar no era opcional, era una reacción involuntaria.



Decir que estaba hipnotizado viendo a Chanona dominar el bajo es quedarse corto. Había algo magnético en su forma de tocar, una vibra que no se aprende, se trae. Musicazos, así, sin rodeos. Con temas como No Quiero Ser Tu Amigo y Sin Saber, el proyecto alterno de Darío Vital, vocalista de Comisario Pantera, dejó un sabor intenso, de esos que te hacen voltear a ver a quien tengas al lado con cara de “esto está pasando”.



El grito colectivo llegó cuando Darío anunció que el 07 de febrero regresará al Anexo, esta vez con Comisario Pantera y Pastilla. Aplausos, silbidos, celulares al aire. Pero la noche no pensaba bajar la intensidad. Entonces soltaron el golpe inesperado:“Laura No Está” de Nek, primero en italiano, y luego en español, para que todos la coreáramos. Después vino otro viaje en el tiempo con Amarte Duele. Nostalgia pura.



Y cuando pensabas que ya lo habías sentido todo, llegó el momento grande.Ciudad Juárez volvió a encontrarse con Esteban Gómez González.



Después de un buen tiempo, el ex vocalista y creador de los primeros éxitos de Odisseo regresó al escenario juarense. Acompañado de su banda, arrancó con su material solista. Canciones que quizá no todos conocían, pero que no soltaron el ambiente ni un segundo. El público estaba ahí, atento, curioso, entregado.



Entonces cayó el detonador emocional:

Estatua Roja.

Días de Fuego.

Barry.



Un mar de celulares se levantó como si alguien hubiera dado la orden. No era sólo grabar, era guardar prueba de que esto pasó. Esteban cantaba y la frontera respondía. Viejas memorias, nuevas cicatrices, todo mezclado en el mismo coro.



Así, con músicos agradecidos, un público al cien y el Anexo vibrando como debe vibrar, se cerró una noche que marca el inicio de la temporada 2026 en este foro que es "La casa de todos".



Nos estamos viendo en los shows que vienen. Se vienen muchas sorpresas.


📝📷: @samxdelgado

 
 
 

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