Tecate Pa’l Norte 2026 - Día 2: Historia, hardcore y regional mexicano
- Samuel Delgado
- 4 days ago
- 11 min read

Día 2, sábado 28 de marzo
El segundo día del Tecate Pa’l Norte 2026 fue, sin lugar a dudas, uno de los que más asistentes recibió durante sus más de 12 horas de música distribuidas en nueve escenarios (uno más grande que el otro), que englobaron géneros diametralmente opuestos y que hicieron convivir —más o menos— en un mismo espacio a la generación X, millennials, centennials y demás nuevas denominaciones.
Ese sábado 28 de marzo, el Parque Fundidora de Monterrey, Nuevo León, acogió a cerca de 110 mil espectadores, cifra récord en los catorce años de existencia del evento; bandas como Los Fabulosos Cadillacs, Grupo Frontera y Guns N' Roses fueron parte del menú principal para los comensales nuevoleonenses que atiborraron el lugar.

Para nosotros, un par de treintones a los que les encanta cubrir conciertos, descubrir nueva música y reencontrarnos con sonidos de nuestra adolescencia o incluso infancia, fue todo un reto hacer nuestro check list de artistas.
Desde nuestra introspección, optamos por dejar de lado a los Cadillacs (tuvimos la suerte de verlos en Ciudad Juárez en su momento), a Enjambre (es necesario aclarar que cada año los vemos al menos una vez) y otros actos que, por el maldito empalme, pues tuvimos que dejarlos para futuras ediciones (claro, "si Dios y la vida nos dan licencia", diría mi abuela).
Sin dolor de pies —algo excepcional—, nos sumergimos por segundo día en las fauces del gigante de Nuevo León para ver qué nos depara el destino.
A comparación del día anterior, el cielo estaba completamente nublado; se sentía una tenue brisa fresca, ideal para acampar sobre el césped natural o artificial frente a los escenarios más grandes. Luego de varias ediciones, el clima nos daba una tregua y dejaba salir todo nuestro ambiente festivalero.
La Pegatina

Los españoles La Pegatina se encargaron de iniciar las amenidades tanto en el Light como, en sí, en todo el festival. Un nutrido grupo de entusiastas se abalanzó frente al muro de contención, mientras otros se dispusieron a bailar con la mezcla de rumba catalana y ska de temas como “Mari Carmen” o “Y volar”, además de un pedacito del “Noa Noa” de nuestro querido Juan Gabriel.
Después de la sacudida de polvo y polilla que nos dimos en el escenario principal, optamos por recorrer los rincones del Fundidora y observar cómo los módulos de activación comenzaban a recibir a curiosos en busca de un souvenir, otorgado luego de alguna dinámica que les hiciera pasar un pequeño bochorno o directamente hacer el ridículo (aunque las risas nunca faltaron).
Paty Cantú

Llegó el turno para Paty Cantú de subir al Light para tocar versiones en vivo de “Goma de mascar”, “Una confusión” o “La vida después de ti”. La cantautora y productora mexicana no dejó nada a la especulación y tiró la casa por la ventana en su presentación, que aderezó con un par de sorpresas y colaboraciones: en “Corazón bipolar” a dueto con Esteman, “Valiente” acompañada de Daniela Spalla y “Afortunadamente no eres tú” junto a Bruses.
Las nubes que nos dieron la bienvenida poco a poco se disipaban y dejaban entrar los rayos del sol, que inmediatamente subieron un par de grados la temperatura del lugar; eso no iba a obstaculizar el buen ambiente que ya se vivía.
Decenas o tal vez cientos de camisetas de distintos colores marcadas con el logo de Guns N' Roses comenzaban a desfilar por los caminos y escenarios del festival. Faltaba bastante para que “la banda más peligrosa del mundo” saliera a escena, pero la fiebre de sus fanáticos se hacía sentir; no solo de veteranos que se aventuraron desde las primeras horas, sino también de bastantes rostros jóvenes que no vieron el esplendor de la banda que dominó la década de los 80.
The Warning

El primer fatídico empalme de la jornada nos hacía correr de un punto a otro; emprendimos la faena con The Warning en el Light. Ahí, las regiomontanas hacían gala de ser locales y comenzaron duro con “More”, “S!ck” y “Qué más quieres” en colaboración con Paty Cantú (no, no es broma).
Las hermanas Villarreal estrenaron los temas "EGO" y "Ritual", bien recibidos por la multitud que nunca dejó de cantar y gritar durante todo el set, que duró cerca de 50 minutos de pura adrenalina.
📷: @vagon_369
Literalmente salimos a marchas forzadas del lugar para dirigirnos hacia otro extremo del recinto, donde nos aguardaba uno de los descubrimientos más gratos de las tres jornadas.
Peces Raros

Los argentinos Peces Raros presentaban por primera vez en tierras neolonesas su mezcla de rock, dance y electrónica para poner un ambientazo de la mano de “Óxido” o “Nada para siempre”.
El Fusión Telcel literalmente no dejó de bailar, pues los originarios de La Plata, Argentina, no dejan pausas; sus temas van seguidos uno tras otro, como si se tratara de un DJ set, aunque totalmente instrumental.
Con ganas de más y con toda la pena del mundo, tuvimos que dejarlos para pasar a nuestra siguiente encomienda. El maldito empalme nos complicaba las cosas, pero no íbamos a dejar que eso mermara nuestras ganas.
Nothing But Thieves

En el Original, los ingleses Nothing But Thieves se enfrentaban de cara al astro rey, comandados por Conor Mason, quien hizo gala de su poderosa voz, idéntica a la de sus producciones.
“Welcome to the DCC”, “Futureproof”, además de “If I Get High”, daban un recorrido por lo mejor de los británicos para complacer a un selecto grupo de fanáticos que no ocupó todo el terreno, pero que logró crear un entorno óptimo para ser una de las primeras presentaciones memorables de la jornada.

Afortunadamente, no tuvimos que caminar mucho para ver la siguiente presentación; solo cruzamos el lago artificial del Fundidora, custodiado por un enorme monstruo marino con cuerpo de serpiente y cabeza de león. Luego tomamos un camino sinuoso para llegar a nuestro próximo destino.
The Whitest Boy Alive

El Acústico estaba repleto esperando la salida de los noruego-alemanes The Whitest Boy Alive que, sin pose alguna, salieron para ser recibidos con mucho cariño por la multitud.
El pequeño escenario custodiado por árboles se volvió una pista de baile al son de ritmos suaves y pegajosos, donde Erlend Øye y compañía sacaron tracks de antaño como “Keep a Secret”, “Inflation” o “Fireworks”.
La tarde comenzaba a dar las primeras señales de retirada; el cielo se pintaba en tonos ámbar y rojizos. Aun así, la sensación no menguaba y las emisiones ultravioleta seguían cocinando a músicos y público por igual.
Para este momento ya teníamos un par de vasos conmemorativos en nuestras manos, cantidad ínfima en comparación con algunos asistentes que se tomaron muy en serio lo de recolectar la colección completa de 7 recipientes, cada uno de color distinto pero con el característico león, emblema del festival y la región.
Atravesamos otra vez como alma que lleva el diablo la arboleda para cortar camino y adentrarnos por un resquicio entre la multitud.
Esteman y Daniela Spalla

En el Fusión Telcel, una dupla bastante querida por los juarenses hacía gala de su “Amorío”; Esteman y Daniela Spalla daban la primera de sus dos presentaciones en el Tecate Pa’l Norte 2026.
La argentina y el colombiano nos mostraron su gran corazón sobre el escenario y compartieron con su público las clásicas “Estábamos tan bien”, “Fuimos amor” y “El Acuerdo” junto a Ximena Sariñana.
El enemigo de la jornada ya era el fastidioso, odioso y malvibroso empalme que no nos permitía permanecer un set completo de momento; aunque también fuimos víctimas del FOMO. Agarramos fuerzas, respiramos hondo y salimos sin chistar entre la aglomeración para ver a la cuarta banda en aproximadamente dos horas.
Simple Plan

El Original estaba plagado de millennials nostálgicos y uno que otro advenedizo centennial dispuestos a ver a Simple Plan. Para muchos —tal vez la mayoría— era la primera vez que veían en vivo a los canadienses, iconos de la cultura pop dosmilera (entre ellos yo).

En tierras regias, Pierre Bouvier y compañía daban una repasada por temas que hace 20 años sacudían a toda una generación que descubría la música a través de MTV o VH1; prueba de ello fueron “Shut Up!”, “Addicted” o “Welcome to My Life”.
Como muestra de su cariño y conocimiento de sus seguidores, se aventaron un popurrí compuesto por “All Star” de Smash Mouth, “Sk8er Boi” de Avril Lavigne y “Mr. Brightside” de The Killers. Para rematar con las sorpresas, subieron a Erik Canales, líder de Allison, para cantar “I’m Just a Kid”, además de cerrar todo su acto con “Perfect”.
Tendré que ser franco: cuando escuché las primeras notas en guitarra acústica de “Perfect”, ya había dejado el Original. A medio camino entre mi siguiente punto marcado en el itinerario, corrí con celular en mano como si tuviera 10 años y 20 kilos menos, pero apenas alcancé las últimas partes de la canción con banda completa. Sé que no fui el único al que le pasó; eso me consuela.

Reuní un poco de fuerzas y lo que me quedaba de dignidad desperdigada por tan paupérrima carrera. Hacía rato que perdí a mi compañero entre el gentío que, con la luna a cuestas, se movía de un lado a otro; cientos, más bien miles, iban y venían: algunos cantando, otros bailando mientras marchaban, algunos se sentaban en una banca, en la ladera del camino o, de plano, en el suelo.
Cada uno tenía una historia diferente, un anhelo distinto, pero todos convergían en las 40 hectáreas (más o menos) que ocupa el Tecate Pa'l Norte 2026.
Love of Lesbian (Acústico)

En el Acústico, Love of Lesbian daba un concierto diametralmente diferente a lo que en ese momento corría en el festival; el aura del lugar era distinta, se sentía un aire de complicidad y emotividad que ponía la piel chinita aun si no eras un fan tan versado en la banda española.
El tiempo era otro rival implacable y alcanzamos a escuchar “Sesenta memorias perdidas”, “Segundo asalto” e “Incendios de nieve”.
Me quedé con ganas de ver un poco más, pero más adelante habría revancha. Eso sí, ese desconecte del frenesí y la dosis de serenidad daría tregua a los sentidos para lo que venía dentro de poco.
El paso ya no era rápido; mirando al itinerario me di cuenta de que habíamos rebotado entre tres escenarios durante las últimas tres horas y aún faltaban los platos principales de la noche.
CUCO

En el Fusión, Cuco se presentaba por segunda ocasión en la edición 2026 del Tecate Pa’l Norte, esta vez con versión “enchufada” para dar un show atmosférico y rítmico por igual.
El mexicoamericano pasó sin chistar del rap en “Bossa no sé” a recordar sus raíces con “Under the Sun” aderezada con “La negra Tomasa”, en una mezcla que ha caracterizado su estilo desde sus inicios.
A lo lejos alcanzaba a escuchar las melodías de la trompeta de Cuco; sin embargo, era momento de acudir al llamado del hardcore punk (aunque para muchos eso es debatible) para ahora sí escuchar el primer set completo del día.
Turnstile

Faltaban 20 minutos para las 23:00 horas; el Original parecía a medio poblar. Daba la sensación de que el venue le había quedado un poco holgado a Turnstile; sin embargo, en cuanto la banda salió se sintió un fuerte estallido: vasos y prendas varias comenzaron a volar por el aire en cuanto se escuchó “NEVER ENOUGH”.
El ritmo frenético nunca cesó, ni siquiera en las mínimas pausas que tomaba Brendan Yates, frontman de la agrupación, para inmediatamente volver a saltar y gritar sobre todo el escenario, mientras una cámara enfocaba en todo momento a la multitud que armó un enorme slam, despejando las dudas sobre su convocatoria, pues al pasar un par de temas el lugar estaba a tope.
“I CARE” mezclada con “DULL”, “REAL THING” o “SEEIN’ STARS” mantenían la dinámica extrema del concierto, pero con “HOLIDAY” y “LOOK OUT FOR MORE” terminaron por destrozarlo todo al formarse un moshpit multitudinario, mostrado en todo su esplendor por una cámara a nivel de cancha que proyectaba sobre las enormes pantallas del escenario la delirante rueda que no cesaba de girar entre gritos, empujones y golpes al aire.

Turnstile todavía se dio el lujo de salir de escena por un minúsculo intervalo para regresar y dar el toque de gracia con “MYSTERY”, “BLACKOUT” y “T.L.C. (TURNSTILE LOVE CONNECTION)”, incluso pasándose un par de minutos por encima de lo acordado en beneficio de una multitud pletórica y eufórica. Sin duda, superaron con creces su presentación de hace dos años.
Había culminado la fatídica etapa de empalme en nuestra agenda festivalera. El mejor fotógrafo de conciertos de Ciudad Juárez, Sam X. Delgado, y un servidor, aprendiz de teclador, nos habíamos reencontrado en el Original, aunque nuestras diferentes encomiendas obligaron a separarnos nuevamente.
Faltaba una tercia de pendientes en nuestra peregrinación que marcaba al Fusión de nueva cuenta; ahora, lejos de sonidos alternativos, nos toparíamos con historia y pura de la urbe.
Cypress Hill

Las leyendas vivientes del hip-hop internacional, Cypress Hill, se hacían presentes en la Sultana del Norte con un bonche de rolas clásicas sacadas directamente de las calles con olor a marihuana y grafiti.
Sen Dog, B-Real, Eric Bobo y DJ Lord (supliendo a DJ Muggs en su gira por Latinoamérica) se encargaron de dar un repaso selecto por la discografía de “los embajadores de la costa oeste” con temas como “Yo quiero fumar”, “Tequila Sunrise” y el alucinante mix de “Insane in the Brain”, “Rock Superstar”, “Jump Around” e “Illusions”.
No muy lejos de ahí, aunque la distancia pareciera otra por el intenso dolor de pies, ya había comenzado uno de los platos fuertes del festival, en el que seguro los organizadores no se imaginaron la cantidad obscena de personas que se aglomerarían para ver a uno de los fenómenos de la música regional mexicana.
Grupo Frontera

Nadie se imaginaba hace cuatro años, ni siquiera los integrantes de Grupo Frontera cuando se formaron y realizaron su primera aparición en el festival, que en 2026 atascarían el Original para que, literalmente, ni un alfiler cupiera frente a la estructura. La cantidad de gente era tal, que la aglomeración superaba la calle que conecta los escenarios hasta la fila de árboles que colindan con el lago artificial del Fundidora.
Sobre la imponente estructura, los originarios de Edinburg, Texas, dieron muestra de por qué son la banda contemporánea —más allá del género— del momento.
Con visuales impactantes en donde se mezclaban las llamas y las luces, se aventaron un conciertazo donde “No se va”, “La del proceso”, “¿Por qué será?” y “De lunes a lunes”, por mencionar algunas, fueron cantadas sin exagerar por miles de fanáticos que se abalanzaron sobre dicho punto.
Luego de tal gentío mi batería social se vació por completo; salí caminando rumbo al área de prensa, a paso lento por un atajo perdido entre los caminos principales, para cargar energías y dispositivos móviles. Las experiencias de años pasados me enseñaron a evitar a toda costa el camino central que justo lleva al Light.
De manera paralela, sin saberlo en ese momento, Sammy era absorbido por el mar de cuerpos que trataban de salir al mismo tiempo del Original. Nunca supe qué pasó con nuestro querido fotógrafo en esos instantes donde fue capturado por la enorme masa de organismos, pero desde entonces está más callado.
Si la cantidad de personas antes mencionada, formaban una cifra casi obscena, lo que aconteció sobre la enorme estructura principal era imponente: decenas de miles de seres humanos aguardaban a la atracción insignia de la noche y de la 14.ª edición del Tecate Pa'l Norte.
Guns N’ Roses

“Welcome to the Jungle” daba la bienvenida a los fanáticos de Guns N’ Roses a un concierto de más de dos horas y media en donde se cantaron temas trascendentales en la historia de la música, canciones que nunca se interpretaron antes y un par de sentidos homenajes.
A pesar de la energía y estilo que derrochaban las leyendas, era imposible disfrazar que el tiempo y las malas decisiones cobraron factura en la voz de Axl Rose, quien se notaba que no podía alcanzar las notas más difíciles otrora desempeñadas en sus mejores épocas.
Aun así, la gente mostró en todo instante su emoción por ver el legado viviente sobre el escenario y corear con sus ídolos los himnos del rock and roll “Sweet Child o' Mine” o “November Rain”.
Poco importaba fletarse todo el festival agazapado contra el muro de contención para estar hasta enfrente del Light y constatar que, en efecto, Axl Rose era de carne y hueso, mientras se era testigo en primera fila de cómo Slash tocaba uno de sus épicos solos de guitarra.
También hubo gratos covers a “Slither” de Velvet Revolver, “Live and Let Die” de Wings y “Sabbath Bloody Sabbath” de Black Sabbath, como homenaje póstumo a su majestad Ozzy Osbourne.
Tal cantidad de almas congregadas en un mismo espacio terminó por alienarme y opté por buscar el último pendiente en la agenda; había que ver algo más contemporáneo y constatar que el Light no era el único lugar repleto. No en balde, hay que recordar que el sábado 28 de marzo fue el día más concurrido en años.
The Martinez Brothers

Por primera vez visitábamos el Club Social Kia, mientras la dupla de DJs y productores The Martinez Brothers daba clausura a las actividades en aquel lugar con una mezcla de géneros latinos, urbanos, house y techno.
Un par de pantallas de gran formato, decenas de luces, láseres y lanzallamas adornaban la gran estructura circular que asemejaba un platillo volador, provocando la envidia de cualquier antro especializado en música electrónica que quieran nombrar.

Luego de sacar unos prohibidos (bastante prohibidos, por favor no me dejen bailar de nuevo) nos dispusimos a retirarnos del lugar, con agenda cumplida al 100 por ciento y expectantes de lo que sucedería el último día del festival, debido a que la vara había quedado muy arriba en las primeras dos jornadas del Tecate Pa'l Norte 2026.
📷: @samxdelgado




































































































































































































































































































































Comments