Tecate Pa’l Norte 2026 - Día 3: Nos despedimos del País de Nunca Jamás
- Samuel Delgado
- Apr 9
- 9 min read

Día 3, domingo 29 de marzo
El último día del Tecate Pa’l Norte siempre será agridulce. Por un lado, termina un frenesí de bandas y música que, para esta edición, sumó aproximadamente 150 actos diferentes enfocados a públicos diversos, pero a quienes une el gusto por la música y la fiesta.
Por el otro, para muchos, el cierre del festival significa el regreso a la rutina; durante esos tres días de ensueño, miles dejan atrás los problemas, las presiones y complicaciones de la vida adulta. “Es como estar en el País de Nunca Jamás”, le decía una chica a su compañera de caminata, analogía que escuché de rebote y que calza perfectamente para describir una sitación generalizada.
Ese domingo se caracterizó por ser fresco. En sí, todo el fin de semana el clima fue amable con los visitantes; incluso los días más soleados no se compararon con otras ediciones donde el calor húmedo de Monterrey era sofocante.
Lo que no fue tranquilo fue la afluencia que congregó el Parque Fundidora esa tarde. Poco importó que la jornada se acortara y que el lunes siguiente fuera laboral para la gran mayoría; tal y como pasó el viernes y el sábado, el lugar estaba a reventar. Según medios locales y organizadores, durante los tres días de duración se registraría un promedio de 300 mil visitantes, siendo el domingo el segundo día más concurrido con 95 mil.
La condición física ya no era la misma que al inicio del viaje, no así el ánimo, que seguía casi intacto. Ver a bandas nuevas y otras sacadas del baúl de los recuerdos ayudaba a aminorar o a ignorar las molestias de pies y espalda.
Una vez dentro de los linderos del festival, en el área de prensa, trazamos la que sería nuestra última guía de aventura, esta vez más corta. Conscientes de nuestras limitaciones para desplazarnos, nos dispusimos a tratar de domar al león por última vez.
Silvestre y La Naranja

Los argentinos Silvestre y La Naranja fueron los encargados de encender los ánimos en el escenario Light con su propuesta indie pop impregnada de tintes funk y soul. Supieron conectar inmediatamente con el público a través de temas como “Tu veneno”, “Amores callejeros” e incluso dieron una grata sorpresa al invitar a Daniela Spalla para cantar “Solo por hoy”.
Aún era temprano y ya nos dirigíamos al otro extremo, hacia el Fusión Telcel, para seguir con la tónica de rock alternativo y sus derivados que caracterizó nuestra cobertura; este año poco nos aventuramos en ritmos urbanos o pop, sin embargo, estamos más que conformes con nuestras selecciones.
Los Blenders

Surgidos en Coapa, al sureste de la CDMX, Los Blenders hacían su debut en el Tecate Pa’l Norte sobre el escenario Fusión Telcel, donde sacudieron las cabezas de los presentes con una buena dosis de garage surf tan estridente como bailable.
“Verano todo el año”, “Amor prohibido II”, “Préndanse otro” y su ya clásica “Ha sido” fueron algunas de las canciones seleccionadas para su introducción ante la sociedad regia, que los alabó en todo momento por su estilo directo y desenfadado.
Revisamos nuestra hoja de ruta y comprobamos que no habría que moverse para ver a la siguiente banda; simplemente nos tiramos en la sombra y aguardamos un rato.
Usualmente el último día del Tecate Pa’l Norte se distingue por algo: se toma con más calma. Se puede ver a los asistentes ya no abalanzarse tan a la ligera para quedar hasta mero enfrente; por el contrario, ahora escogían mejor el punto desde donde ver a su artista favorito. Una banca, un montículo pronunciado en el piso o la sombra de un árbol ahora eran casi tan preciados como los primeros lugares de cara a los escenarios.
Marky Ramone

De nueva cuenta, una leyenda de la música se hacía presente en el festival. El último miembro de una banda legendaria, Marky Ramone, tomaba el Fusión Telcel para tocar una ráfaga de temas clásicos del punk rock como “I Wanna Be Sedated”, “Sheena Is a Punk Rocker” o “Blitzkrieg Bop”.
Aunque se presentaron algunas fallas técnicas, sobre todo con el micrófono del vocalista, esto no mermó el ánimo de los fanáticos, quienes armaron un hermoso moshpit embriagados por el aura “do it yourself” y, obviamente, por el alcohol (entre otras cosas).
Midnight Generation

“Bajita la mano”, los Midnight Generation pueden ser considerados de los consentidos del Tecate Pa’l Norte, pues este año sumaron su cuarta aparición, aunque este sería el reto y escenario más grande al que se enfrentarían.
Ante miles de seguidores, los chihuahuenses se postraron sobre el Original para dar una tarde selecta de electrofunk y estilo ochentero que, lejos de parecer anticuado, refresca la escena con una propuesta novedosa que no ha parado de crecer como la espuma.
Da gusto ver a una banda que un día se presenta en nuestro querido Bar Anexo Centenario en Ciudad Juárez ante aproximadamente 200 personas y, al paso de un par de años, es capaz de domar multitudes enormes en uno de los eventos más importantes del continente.

El ritmo ya lo traíamos; solo era necesario cruzar literalmente la calle para llegar a nuestra siguiente escala musical y volver a sacar los “prohibidos”, no por su complejidad, sino por la carencia de cadencia, estilo y técnica (en fin, qué se le va a hacer, uno no sabe bailar pero le hace la lucha; es eso o sentarse y aplaudir como en quinceañera).
Molotov

Los Molotov, quienes a prinicpios de los años 90 del siglo pasado escandalizaron a las tias católicas, ahora se presentaban sobre el Light como una de las bandas estandarte del rock mexicano, con invitados de la talla de Pato Machete y de paso en la despedida de Jay de la Cueva, quien se marcha para seguir en sus propios proyectos.
El fundidora coreó cada uno de los irreverentes clásicos “Amateur (Rock Me Amadeus)” “Changüich a la chichona” y “Rastaman-dita”, un tanto difíciles de traducir para la interprete de Lengua de Señas Mexicana del escenario. Además de recordar los temas políticamente incorrectos como “Gimme the power” o “Puto” convirtiendo el lugar en un festival de gritos, saltos y mentadas de madre (como debe de ser).
3BallMTY

El Club Social Kia para esta edición amplió sus dimensiones para poder albergar a más gente; sin embargo, le quedó chico a los productores y DJs, 3BallMTY, que atascaron el lugar. Los regiomontanos pincharon un set lleno de éxitos propios y de la cultura popular, incluyendo hasta una colaboración con Dani Flow.
Curiosos, nostálgicos y enfiestados no cabían en el terreno expandido; incluso había una larga fila que se prolongaba por varios metros para poder subir a la estructura ubicada del lado derecho del escenario, la cual se asemejaba a las zonas VIP de un antro.

Halsey

La noche ya había caído sobre el Light. La imponente edificación de pantallas y bocinas brillaba en todo su esplendor iluminando la figura de la estadounidense Halsey, que dejaba boquiabiertos a sus fanáticos.
“Gasoline”, “Colors” y “Closer” retumbaban fuerte en el escenario principal, en el que se veían algunos huecos y era fácil adentrarse hasta la parte frontal para ver a la cantautora en todo su esplendor, quien, pese a su gran despliegue físico, nunca bajó el nivel de su voz.
Djo

La estrella de cine y televisión, Joe Keery, demostró por qué es un artista polifacético. Bajo el nombre de Djo, con el cual comenzó a recorrer el mundo junto a su banda, se apoderó del Original para dar un show colmado de sonidos retrofuturistas.
Catalogada como una de las mejores presentaciones de todo el festival, “Delete Ya”, “Basic Begins Basic” o “Chateau (Feel Alright)” fueron ovacionadas por la masa, que terminó extasiada al escuchar el tema viral “End of the Beginning”.

La cercanía entre el Original, el Acústico y el Fusión resultó para nosotros estratégica. La mayoría de las propuestas que nos apetecía observar acontecían en ese “triángulo dorado”, lo que nos permitió cubrir nuestros intereses musicales sin dejar las suelas de los tenis en el trayecto.
El maldito empalme nos puso en una encrucijada: decidir entre una de las bandas más importantes del rock nacional o una agrupación que deseábamos ver con más detenimiento; sin embargo, nos decantamos por la pasión antes que por la popularidad.
Aprovechando una lateral, el buen Sam X. Delgado fotógrafo estrella y un servidor, intento de mecanógrafo, nos metimos entre el gentío para repetir a la única banda de la magna festividad.
Love of Lesbian

El grupo español Love of Lesbian tiene la capacidad de convertir cualquier venue en un punto íntimo y cercano emocionalmente. El Fusión Telcel no pudo escapar a la norma y se tornó en el sitio indicado para la complicidad entre banda y público.
El repertorio incluyó una selección de tracks emblemáticos y cortes de su material más reciente en la que destacaron “Ejército de salvación”, “Contradicción”, “1999” y “Allí donde solíamos gritar”, para finalizar de manera sublime con “Club de fans de John Boy”.
Profundamente agradecido, Santi Balmes, líder de LOL, dio las gracias sentidamente a quienes se dieron cita esa noche en dicha porción del Fundidora.
Zoé

Zoé retornaba al Tecate Pa’l Norte después de una ausencia de ocho años, nuevamente como cabeza de un selecto cartel. Tras reactivarse luego de una prolongada pausa, los capitalinos salieron al Light ante una audiencia que clamaba por ellos.
Los encabezados por León Larregui dieron un sólido arranque con “Memo Rex”, “Vinyl” y “Vía Láctea”, justo para satisfacer a los más nostálgicos, que terminaron de desgañitarse la garganta al sonar “Corazón atómico”.
El viento le jugó una mala pasada al polémico frontman, pues una intempestiva ráfaga le arrebataría su sombrero “gentrificador”; además, algunos problemas de audio entorpecerían levemente la atmósfera. Sin embargo, tales peripecias no podrían opacar el hecho de que Denisse Gutiérrez dejaría callado —en el mejor sentido de la oración— a todo el Fundidora con su excepcional poder vocal cuando fue invitada por Zoé a cantar “Luna”. La piel se nos puso chinita esa noche.
Afortunadamente, gracias a la vida y al poder supremo al que usted, querido, querida o queride lector, le rinda culto, ya habíamos visto a Zoé en las tierras de Juan Gabriel; eso sí, con más fallas técnicas y un Larregui en condiciones de salud nada favorables. Con ese pendiente cubierto, nos lanzamos en un recorrido exprés a otros meridianos.
The Lumineers

The Lumineers formaba parte de las apuestas internacionales dentro del lineup del festival. En poco más de diez años, la dupla forjada en Denver, Colorado, pasó de tocar en pequeños bares a presentarse ante miles de personas en eventos como el Tecate Pa’l Norte.
Wesley Schultz y Jeremiah Fraites interpretaron ante el público regio sus temas más conocidos, como “Ho Hey” y “Ophelia”, aunque también regalaron sentidas interpretaciones de “Angela” y “Cleopatra” en el ocaso de su intervención.
Purple Disco Machine

Purple Disco Machine, nombre de batalla de Tino Piontek, DJ y productor alemán convertido en una de las figuras máximas del nu-disco y el house más comercial, fue el encargado de cerrar las actividades en el imparable Club Social Kia, que en todo momento lució repleto desde que se encendieron los parlantes hasta que la fiesta llegó a su final.
Había llegado el final de las 36 horas de música, luces y toneladas de equipo de audio y video, divididas estratégicamente en un fin de semana digno de recordar y para el cual tanto productores como músicos y, sobre todo, el público, se preparan con bastante tiempo de antelación. Aún nos faltaba lo que sabemos —y hemos confirmado— que son de los artistas favoritos de los organizadores.
The Killers

Hace rato que The Killers se convirtió en una banda de estadio, capaz de domar multitudes de decenas o centenas de miles de personas con un espectáculo digno del recuerdo. Aunque para los más puristas no le mueven mucho a su puesta en escena de un concierto a otro, su ejecución casi roza la perfección.
Brandon Flowers, líder de la agrupación surgida de Las Vegas, Nevada, salió a escena con un brilloso e imponente traje rojo adornado con una rosa negra para iniciar la faena con “Mr. Brightside”. A partir de ahí, el aura del lugar cambió; sabedoras de que era el final, las miles de almas congregadas se fundieron en el mismo ideal de disfrutar hasta el último minuto de quienes clausurarían el escenario principal.
“Spaceman” y “The Way It Was” daban un preámbulo a “Smile Like You Mean It”, coreada a todo pulmón por la enorme congregación de seguidores, cuyas caras de anhelo eran iluminadas por las enormes pantallas del Light.
Un ligero inconveniente con la guitarra de Dave Keuning provocó que comenzaran de nuevo “Cody”, pieza interpretada por los de la “ciudad del pecado” por primera vez desde 2022. Fue el único detalle en una presentación redonda y emotiva.
Le siguieron “Human”, “Here with Me” y “Runaways”, que daban un paseo por las distintas etapas de la banda, quienes justamente celebran con una gira mundial los 20 años de su primer álbum, el Hot Fuss.
Posiblemente México es el país que mejor recibe a The Killers, no solo por la afinidad declarada de quienes llevan el festival, sino también por el recibimiento que obtienen en cualquier parte que pisan del territorio nacional, hecho que Flowers no dejó de agradecer.

“Read My Mind”, “Caution” y “All These Things That I’ve Done” —junto con el verso “I got soul, but I’m not a soldier” repetido con fuerza por todo el Fundidora— terminarían aparentemente con el espectáculo después de 14 canciones sumamente celebradas, coreadas y hasta acompañadas con una que otra lágrima.
Sin embargo, tras una brevísima pausa donde las luces se apagaron y la oscuridad tomó el lugar, The Killers regresaron a sus puestos para terminar el trabajo y “liquidar” a su público con “Just Another Girl”, “Bones” y “When You Were Young”, que en ese momento quedaría inmortalizada como un himno generacional.
Y así, después de tres días, 36 horas de música, miles de pasos y otros miles de kilómetros recorridos para llegar hasta Monterrey, Nuevo León, finalizó una cobertura más del festival siempre ascendente, el Tecate Pa’l Norte, que ha dejado de ser un evento regional para convertirse en una celebración global en la que cada vez más miradas de todo el mundo se posan, analizan con ojo clínico y hasta replican lo acontecido en esas 40 hectáreas del Parque Fundidora.

📷: @samxdelgado
























































































































































































































































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