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Enjambre conquista Ciudad Juárez: una colmena de rock y canciones para la eternidad

17 hours ago
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Con localidades agotadas, un ejército de abejas melómanas y un repertorio que viajó entre la nostalgia y su nueva etapa musical, Enjambre regresó al Lienzo Charro para demostrar por qué atraviesa uno de los momentos más importantes de su trayectoria.


CIUDAD JUÁREZ, CHIHUAHUA.— El sábado 10 de octubre, el Lienzo Charro dejó de ser territorio exclusivo de sombreros, espuelas y tradiciones ecuestres para convertirse en el panal de una de las bandas más queridas del rock mexicano. Desde temprano, una peculiar colmena comenzó a reunirse en los alrededores del recinto: playeras con rayas negras y amarillas, antenitas que desafiaban la gravedad, algún que otro cuidador de abejas y hasta una abeja gigante que parecía haber escapado de un experimento musical.

No, no era una plaga. Era la comunidad enjambrosa, lista para recibir a una banda que ha encontrado en la frontera una segunda casa.


La expectativa no era para menos. Enjambre regresaba a Ciudad Juárez después de un año, luego de dos extraordinarias presentaciones en el Estadio GNP, con el impulso de una trayectoria que sigue sumando capítulos y una nueva producción bajo el brazo: Daños Luz.

Y si alguien todavía tenía dudas sobre el tamaño de su convocatoria, ahí estaba la respuesta: sold out.


Del estacionamiento al ruedo: la revancha de la lluvia



Hace un año, la lluvia había obligado a Enjambre a trasladar su presentación al estacionamiento del mismo recinto. Una de esas jugarretas del clima que ponen a prueba tanto a los músicos como a quienes pagan un boleto para cantar bajo cualquier circunstancia.


Esta vez, la historia fue distinta. La banda tomó su lugar dentro del ruedo del Lienzo Charro, con el público reunido para disfrutar de una noche que prometía saldar aquella cuenta pendiente con la frontera.


Aunque el cielo volvió a jugar sus cartas y una ligera lluvia amenazó por momentos con interferir en el espectáculo, la producción reaccionó con rapidez. Mientras el público mantenía la atención en el escenario, el equipo técnico comenzó a montar carpas y cubrir con bolsas los equipos para protegerlos de la humedad.


Un aplauso para esa cuadrilla que pocas veces aparece en las fotografías, pero cuyo trabajo hace posible que miles de personas disfruten de la música sin preocuparse por todo lo que sucede detrás del telón.


Una colmena lista para cantar



A las 9:30 de la noche, las primeras notas comenzaron a recorrer el recinto. Enjambre echó a andar la maquinaria sonora con "Desfases", seguida de "Ausencia de cocina" y "En tu día", abriendo una velada que no tardó en convertirse en un coro colectivo.


La elegancia retro de la banda, sus guitarras envolventes y esa manera tan suya de vestir la melancolía con melodías contagiosas encontraron terreno fértil entre los asistentes. Había parejas abrazadas, grupos de amigos coreando cada verso y fanáticos que llevaban las antenitas bien puestas, como si el uniforme fuera requisito indispensable para entrar al universo de los Navejas.


Entonces llegó "Dulce Soledad", una de esas canciones que hace tiempo dejaron de pertenecer únicamente a quien las escribió. En un concierto de Enjambre, los temas adquieren vida propia: se convierten en recuerdos, rupturas, reencuentros y fotografías mentales que cada asistente guarda en su particular archivo emocional.



El repertorio también abrió espacio para "Intruso", "Visita", "Cobarde" y "Madrugada", piezas que mantuvieron a la audiencia conectada con distintas etapas de la agrupación.

Pero una de las grandes virtudes de Enjambre es que no necesita vivir permanentemente de la nostalgia. Su presente musical tiene suficiente fuerza para compartir escenario con los temas que la llevaron a convertirse en una referencia del rock nacional.


Daños Luz: nuevas canciones para una vieja obsesión


La noche también sirvió para escuchar parte del material de Daños Luz, la producción más reciente de la banda y una muestra de su capacidad para seguir explorando su identidad sin abandonar ese sonido que la distingue.



"Ciencia de la Lluvia", "Ego histéria", "Cámara de faltas", "Angustias", "Rosa Náutica", "Vida en el espectro" y "Divergencia" formaron parte de un recorrido que permitió al público acercarse a esta nueva etapa del grupo.


Lejos de sentirse como una pausa entre los clásicos, estas canciones encontraron su lugar dentro de un espectáculo que apostó por conectar distintas generaciones de seguidores. La respuesta del público dejó claro que la colmena no se conforma con zumbar al ritmo de los éxitos de siempre: también está dispuesta a explorar los nuevos caminos de la agrupación.



Y, por supuesto, hubo espacio para algunos de los temas que se han convertido en auténticos himnos de su discografía.


"Manía Cardíaca" agitó las emociones; "Juguete" y "Vida en el espejo" mantuvieron viva la conexión con el repertorio que ha acompañado a sus seguidores durante años. Más adelante, "La duda" e "Impacto" hicieron lo propio, mientras "Somos ajenos" y "El regalo" alimentaron esa atmósfera en la que la nostalgia y la euforia pueden compartir tranquilamente la misma canción.


Enjambre no necesita pirotecnia desmedida ni trucos de feria para sostener la atención. Su espectáculo se construye con canciones que han echado raíces en la memoria colectiva y con una interpretación que deja que la música haga el trabajo pesado.


"Juárez es como una segunda casa"


Entre canciones, Luis Humberto Navejas encontró tiempo para hablarle directamente al público fronterizo. Y no se limitó a cumplir con el protocolo habitual de agradecer la asistencia y pedir aplausos.



"Gracias por los burritos", comentó el vocalista, en referencia a uno de los emblemas gastronómicos de la región, antes de extender el agradecimiento a las famosas antenitas que decoraban las cabezas de buena parte de los asistentes.


Pero la frase que terminó de estrechar el vínculo con la audiencia llegó cuando reconoció el cariño que la agrupación ha recibido de esta ciudad: "Juárez es como una segunda casa".



En una frontera acostumbrada a recibir giras, despedir artistas y vivir conciertos con una intensidad particular, esas palabras encontraron eco entre los asistentes. Porque regresar no siempre significa simplemente volver a pisar un escenario; a veces implica reconocer un lugar donde las canciones ya tienen historia y donde el público ha acompañado el crecimiento de una banda.


Y si algo quedó claro aquella noche es que Enjambre no estaba frente a una multitud de espectadores ocasionales. Estaba frente a una comunidad que conoce sus letras, reconoce sus silencios y sabe perfectamente cuándo levantar la voz.



El agradecimiento de Navejas terminó de ponerle palabras a una conexión que llevaba horas manifestándose desde el ruedo.


El último zumbido de la noche


A las 11:10 de la noche, después de aproximadamente una hora y cuarenta minutos de música, Enjambre cerró una presentación que recorrió distintas etapas de su carrera, con canciones nuevas, temas imprescindibles y una audiencia que respondió de principio a fin.



La lluvia amenazó, pero no consiguió robarse la función. El ruedo se llenó, las antenitas sobrevivieron a los embates del clima y aquella abeja gigante pudo regresar a casa con la satisfacción de haber formado parte de una noche para el recuerdo.


Un año después de aquella presentación marcada por las inclemencias del tiempo, la banda regresó al mismo recinto para encontrarse con un público que respondió agotando las localidades y convirtiendo el concierto en una celebración colectiva.


Enjambre sigue creciendo, sus canciones continúan encontrando nuevos oídos y Ciudad Juárez reafirma su lugar en la ruta de una agrupación que atraviesa un momento destacado de su carrera.


Porque hay bandas que visitan la frontera y bandas que consiguen sentirse parte de ella. La noche del sábado, entre guitarras, burritos, lluvia y un mar de antenitas amarillas y negras, Enjambre volvió a demostrar que pertenece a la segunda categoría.


Agradecemos a Apodaca por las facilidades otorgadas para la cobertura de este concierto.


 
 
 

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