El show más feliz del mundo se despide de México con un concierto memorable en Ciudad Juárez
- Samuel Delgado
- 4 days ago
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Los Caligaris dieron cierre con broche de oro a su gira relámpago por México bajo el cielo despejado de Ciudad Juárez, concluyendo también su ausencia en tierras fronterizas que se prolongó por un par de años.
Los cordobeses congregaron a cientos de fieles seguidores en el CENTEPATIO, que lució repleto casi desde que abrió sus puertas apenas cayó la luz del sol; conforme la noche avanzó, el evento concluyó en un sold out celebrado con bombo y platillo por los organizadores.

Fieles a su estilo alegre, siempre positivo y, sobre todo, alejado de las poses de las bandas de rock, Los Caligaris dieron un espectáculo memorable que, a pesar de la gran multitud, se tornó íntimo y cercano gracias a la complicidad entre músicos y público, quienes perdonaron un ligero retraso y una falla técnica que pudo entorpecerlo todo.
Presentación de la Surf Mafia de López Codina

Mientras el acto principal se preparaba tras bambalinas, tres sujetos con máscaras carmesí y uno más con un sombrero bombín saltaron desde la "tercera cuerda" para tomar guitarra, bajo, congas y batería e iniciar el primer round de la noche.
Se trató, nada más y nada menos, que de la Surf Mafia de López Codina, quienes convirtieron el escenario en un ring para hacer un frenético homenaje a figuras de la lucha libre juarense como "El Cobarde".

Los gladiadores, "técnicos" por su forma de tocar pero quizá "rudos" por su pinta (en realidad no lo sabemos), presentaron su Mexican Surfabilly en una arena que estaba de bote en bote y con la gente loca de emoción.
El show más feliz del mundo, tarara rara raaaa…

Desde un par de horas antes de que los argentinos salieran a escena, se podía ver entre la muchedumbre un sinfín de narices rojas parpadeantes y caras maquilladas parcial o completamente de payasos (algunos, en realidad, se veían siniestros y "sacaban de pedo").

Otros fanáticos, en cuanto tuvieron oportunidad, se hicieron con el jersey oficial de la onceava sudamericana, quienes están a nada de festejar 29 años de formación y de recorrer el planeta con su show circense catalogado como el "más feliz del mundo".

El reloj marcaba las 21:25 horas cuando Los Caligaris subieron al escenario enfundados en túnicas plateadas para recibir una estruendosa ovación y cánticos de la hinchada juarense.
La energía de la banda nunca decayó; pese a tocar en seis ciudades diferentes de la República Mexicana en apenas nueve días, estos payasos (en el buen sentido) hicieron gala de por qué son conocidos también como "los cordobeses más mexicanos".
Agradecimientos a sus amigos fronterizos y dinámicas con el público —como el Mute Challenge o el clásico balón gigante de fútbol lanzado a la concurrencia para intentar marcar un gol en una portería montada sobre el escenario mientras suena "Quiero cumbia"— son muestra de la preocupación de la banda por hacer de la noche una fiesta en la que todos participen.
Precisamente, cada canción es un capítulo distinto en un guion pensado para ser una curva de emociones, con sus pausas bien intencionadas y con sus momentos épicos o sentimentales. Uno de estos instantes que quedarán en nuestra memoria fue cuando nuestro querido amigo El Hijo de Martha (no más no le digan, porque luego se vuela) subió al escenario invitado por Raúl Sencillez a cantar con la banda "La carta".

Sobre la tarima hizo gala de un par de buenos pasos y demostró que lo suyo son las cámaras y las redes sociales, pero se llevó el reconocimiento del respetable al ser uno de los más fieles seguidores y amigo de la agrupación, no solo en Juárez, sino en otras latitudes. ¡Enhorabuena por el Hijo de Martha!
Siguiendo con lapsos dignos del recuerdo, nos queda bien grabada la versión acústica que Juan Taleb se aventó de "Así fue", de nuestro queridísimo Juan Gabriel; más adelante, "El Divo" sería retomado en "Pero qué necesidad".

Es un lugar común mencionar que canciones como "Añejo W", "Quereme así" o "Razón" fueron coreadas con las manos al aire mientras una bandera del FC Juárez no paró de ondear de un lado a otro, pero, en efecto, así transcurrió. Sin embargo, también hay que mencionar que piezas como "La abundancia", "Florentinos y ferminas" y "Mi estanciera y yo", por mencionar algunas, también fueron celebradas y bailadas con mucho beneplácito.
Como no podría ser de otra forma, "Kilómetros" cerró el telón brevemente del circo tras hora y media de un frenético recital, mientras gorras, sombreros, camisas y banderas se agitaban en el aire sobre una lluvia de confeti.

Era de esperarse que Los Caligaris no tardaran en regresar al escenario para tocar en su encore un pedacito de "Los Premios Caligaris", un popurrí integrado por "Calaveras y Diablitos" de Los Fabulosos Cadillacs y "Tu forma de ser" de Los Auténticos Decadentes.

Luego le siguieron las cumbias "Mentime la verdad" y "Mojarrita", ademas de “Con vos” para ahora sí decir adiós temporalmente a la tierra de Tin Tan con “Que corran”, esperando que el lapso no sea demasiado largo y que los podamos ver pronto de nueva cuenta por estas latitudes.

Dos lecciones nos dejaron Los Caligaris: primero, Juárez tiene aguante y segundo, Francia.
Agradecemos al CENTEPATIO y a Show’n Go por hacernos parte del show más feliz del mundo.
📷: @samxdelgado






















































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