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Tecate Pal Norte 2026 - Día 1: Cazadores de nuevas propuestas, presas de la nostalgia.


Día 1, viernes 27 de marzo


PREFACIO


Una edición más del Tecate Pa’l Norte 2026, uno de los festivales de música más importantes de Latinoamérica y, al menos en sus últimas ediciones, de los más relevantes a nivel continental.


Lo hemos dicho anteriormente pero, a manera de contexto, creo que es necesario recordarlo: durante las fechas cercanas y durante ese fin de semana, la zona metropolitana de Monterrey se torna hacia el evento al que acuden personas de todo el mundo, entre artistas, músicos, bailarines, productores, managers, voluntarios, periodistas, fotógrafos, camarógrafos, creadores de contenido y, por supuesto, miles, pero miles de asistentes.


El primer día del TPN 2026 fue, de los tres, el que menos afluencia recibió; de acuerdo con los datos oficiales, se estima que 75 mil personas se dieron cita ese viernes 27 de marzo en el Parque Fundidora. El recinto los recibió con un cielo totalmente despejado y un sol que pegó duro desde temprano, aunque eso obviamente no detuvo a los primeros asistentes, formados al menos una hora antes de que se permitiera el acceso.



Una vez dentro, la concurrencia se comenzó a distribuir entre los distintos puntos del festival. Los más entusiastas corrieron a los escenarios más grandes, el Tecate Original y el Tecate Light, a la espera de su banda favorita; aunque, siendo honestos, al menos ese día no fueron la gran mayoría. El resto se perdió entre los puestos de cerveza, la tienda de mercancía oficial y uno que otro árbol para aprovechar la escasa sombra que en ese momento había.


Por nuestra parte, nos instalamos en el área de prensa, ubicada estratégicamente a un lado del Tecate Light, a la espera de que iniciaran las primeras bandas para llevarle a usted, querido lector, nuestra ya tradicional crónica anual.


PACÍFICA



Las argentinas Pacífica fueron las encargadas de cortar el listón del festival y, de paso, de inaugurar el Tecate Light con un pop rock fresco que sonó bastante bien en la colosal estructura principal. Ante un pequeño número de seguidores y curiosos, la dupla conformada por Inés Adam y Martina Nintzel dejó un buen sabor de boca con piezas como “What are you doing”, “Indie Boyz” y el cover a “Las de la intuición” de Shakira.



Ya con el primer vaso de cerveza en mano —uno de los siete conmemorativos (pero después nos enfocamos en eso)—, nos dispusimos a buscar a la siguiente banda marcada en nuestro itinerario, el cual nos costó uno y la mitad del otro debido al tan fatídico, odiado pero inevitable empalme, en el que optamos por dejar fuera de nuestra ruta a Siddhartha, La Maldita (con mucho pesar) y las sesiones acústicas de Cuco, La Santa Cecilia y Molotov.


NIÑO VIEJO



En el escenario Acústico, bajo los incandescentes rayos solares, hizo acto de presencia Niño Viejo, proyecto de indie rock folk emergido desde Mexicali, Baja California, para ser sorprendido por un medianamente nutrido grupo de seguidores a quienes el astro rey también casi cocina. En su presentación, el músico también conocido por su nombre de pila, Baruch Argil, se mostró un poco nervioso; luego que una cuerda se rompió, pero sus amigos y staff lo supieron acompañar para sacar a flote una presentación memorable en la que Ed Maverick y Seth Rodríguez fueron parte de las sorpresas.



El clima semiárido de la región comenzaba a hacer mella en nuestros cuerpos acostumbrados al desierto seco, en donde el sol rostiza pero no cuece al vapor. Quizá cuestión de gustos y de adaptación, pero mientras es una u otra cosa, juntamos desde muy temprano una pequeña torre de vasos, porque una botella de 50 pesos no es opción, pero sí un recipiente de plástico de 180 pesos que, de acuerdo con el modelo, cambiaba de color. Por favor, cierren la boca y tomen todo nuestro dinero (que tampoco es mucho, más bien es poco). Luego nos cobijamos bajo la sombrita de los árboles ubicados en la parte izquierda del escenario Fusión Telcel y esperamos pacientemente al siguiente acto.


LA MOSCA TSÉ TSÉ



Sacados directamente de los recuerdos de adolescencia de muchos, La Mosca salió unos minutos tarde, algo crítico para un festival, sobre todo para uno con tanta oferta de horarios simultáneos. Sin embargo, desde la primera canción la concurrencia se enganchó y supo disfrutar de los históricos. Continuaremos con los comentarios honestos: gran parte de las canciones interpretadas por La Mosca no eran del conocimiento de la mayoría; sin embargo, eso no les detuvo de dar un gran show, que casi cierra de golpe al extenderse un poquito más de lo pactado, pero que no impidió que tocaran de manera muy apresurada “Para no verte más”.



PALOMA MORPHY



Salimos corriendo del lugar; había que recorrer una buena porción del Fundidora (una de tantas veces) para poder alcanzar un poquito de la presentación de la mexicana Paloma Morphy, quien ha tenido un ascenso meteórico en la escena pop nacional. En el Acústico tuvo un par de fallas de audio que no desanimaron a la cantautora, quien terminó de enamorar a sus fanáticos con temas como “SEB”, “¿Cómo te va?” y “Me faltas tú”. Hace apenas unos años Paloma se hacía famosa por sus covers en TikTok; ahora es toda una estrella que gana Latin Grammys.



Eran aproximadamente las 5:00 de la tarde; para ese momento el lugar lucía repleto. Ríos de personas circulaban por todos los rincones, las corrientes marchaban de un sentido a otro, a veces se empujaban entre sí, otras se separaban o chocaban directamente con algunos de los escenarios.


BALU BRIGADA



Los neozelandeses Balu Brigada se hicieron presentes en el Fusión Telcel; para ese momento ya era nuestro escenario favorito y así siguió durante todo el festival. La dupla conformada por los hermanos Henry y Pierre Beasley nos puso de buenas pese al clima sofocante con su mezcla de guitarras pop, funk y rock alternativo. Nos dieron una buena sorpresa: apenas los teníamos ubicados en nuestro radar pero nos dejaron una grata impresión. Esperamos verlos de nueva cuenta, quizá otra vez en el Tecate Pa'l Norte, ojalá en otro horario que permita armar una buena fiesta.



CAMILO VII


En el escenario Original, otros grandes conocidos y queridos de la escena nacional pasaban lista: Camilo VII. Cautivaron al público neoleonés de principio a fin, llevándolos por un “viaje astral” de la mano de sus sonidos atmosféricos y letras pegajosas; ejemplo de ello fueron “Contacto”, “Frecuencia” y su infaltable “No confíes en mí”.



Después de recorrer frenéticamente los extremos este y oeste del Parque Fundidora, teníamos la primera cita pendiente con nuestra infancia/adolescencia en el Fusión Telcel para presenciar uno de los actos más esperados (por nosotros).


31 MINUTOS



Con homenaje a Juan Gabriel, referencias a la cultura regia, una enorme escenografía con músicos al frente y, sobre todo, mucha pero mucha nostalgia, se presentó el show televisivo y fenómeno cultural 31 Minutos, al que, hay que decirlo, le quedó un poco pequeño el escenario y el tiempo asignado.



Ese minúsculo inconveniente no importó para que cientos de millennials y algunos de sus hijos disfrutaran de lo lindo y gritaran a todo pulmón cada vez que un personaje del elenco salía a escena para decir un par de líneas chuscas y contar, a manera de bloques, la puesta en escena Radio Guaripolo, mientras tocaban piezas clásicas como “Mi castillo de blanca arena”, “Objeción denegada” y “Yo nunca vi televisión”. Aunque para los fanáticos acérrimos faltó “Mi muñeca me habló” (o sea, yo).



Cuando menos nos dimos cuenta la noche ya había caído. Las luces de los escenarios, de los puestos de comida, los stands de activaciones y la rueda de la fortuna, además de la enorme y ruidosa instalación al centro del parque, relumbraban con todo su esplendor.


JACKSON WANG



Con la noche a cuestas, el polifacético artista chino Jackson Wang saltó al Original con un séquito de bailarines que, por la pinta, más bien parecían sus secuaces sacados de una película juvenil noventera.



El exmiembro de GOT7 montó un espectáculo lleno de luces, fuego, coreografías milimétricas y un despliegue físico notable (a este compa nada más le falta vender menudo los domingos, porque de todo hace y parece que bien).



“¡México! ¡Hagan mucho ruido, maldita sea!”, exclamó Wang, provocando que inmediatamente después su ejército de seguidoras gritara a todo pulmón.


NOTA 2: Para un servidor este fue un descubrimiento más o menos agradable; el K-Pop no es lo mío, pero se debe reconocer cuando hay un buen espectáculo. Aunque sigo prefiriendo a los Saja Boys.


ROYEL OTIS



Con bastante prisa nos lanzamos de nueva cuenta al Fusión para ver a los australianos Royel Otis, otra de las bandas que ha emergido a través de redes sociales como TikTok pero que, lejos de lo efímera que puede ser la fama en plataformas, han demostrado poco a poco que son una propuesta fresca, que reversionan canciones, pero que su material propio tiene mucho que aportar a los escuchas. Llegamos comenzado el set y únicamente alcanzamos a escuchar “Murder on the Dancefloor”, “Linger” (cover de The Cranberries) y “Oysters in My Pocket”.



Luego de aventarnos ocho bandas con apenas pausas para tomar alcohol (porque el agua nos oxida) y de atragantarnos con la quesadilla más cara de la vida, nos sembramos un poquito en un árbol perdido para cargar batería y darle un leve descanso a los pies, ya que no son lo mismo los tres mosqueteros que 30 años después (sí, ya sé que es una frase de señor, pero ya soy señor).


INTERPOL



El escenario Light lucía con una afluencia considerable, aunque sin estar rebosante, cuando Interpol salió a escena. Sin mucha parafernalia, ni luces estroboscópicas, fuego o pirotecnia, ofrecieron únicamente un setlist selecto que incluyó “All the Rage Back Home”, “C’mere”, “Obstacle 1”, “Evil”, entre otras celebradas con beneplácito por la concurrencia. El maldito empalme nos hacía correr por enésima ocasión porque se acercaba la salida de otra de las bandas que más esperábamos del festival y que, seguramente, sería más complicado ver en vivo en un futuro cercano o lejano.



DEFTONES



Faltaban diez minutos para que el reloj marcara las 23:00 horas cuando Chino Moreno y compañía se asomaron en el Original para ser recibidos con júbilo y gritos por un público ansioso que contenía la energía para el momento adecuado. Deftones inició fuerte con “Be Quiet and Drive (Far Away)” e inmediatamente todos perdieron los papeles: algunos vasos de cerveza salieron volando y los primeros moshpits de la noche nacieron entre la multitud.



La banda californiana supo llevar a sus fanáticos por un camino sinuoso, con piezas catárticas y atmosféricas sacadas de sus primeros álbumes y de su más reciente producción, Private Music. Aunque su estilo sigue dividiendo, de acuerdo con medios internacionales (y más por mí), esta fue una de las mejores presentaciones, no solo del viernes sino de todo el Tecate Pa’l Norte 2026.


NOTA 3: A partir de ese viernes 27 de marzo, seré Fabián “Chino” Ramírez. NOTA 4: Todo bien con el concierto, pero como buena banda “única y diferente”, se subieron en su macho de no dejar tomar fotografías a la prensa sin importar de qué parte fuera (igual que Placebo hace un par de años).


NOTA DEL FOTÓGRAFO: Después que me corrieran de Deftones pasé por el Club Social Kia y me quedé disfrutando a Sheldon Jerome Young, conocido profesionalmente como Channel Tres, que se estaba tirando una mega fiesta en el OVNI que aterrizó en Fundidora.



Seré sincero: después de tremendas presentaciones de Interpol y Deftones, mi percepción de la realidad estaba bastante alterada (de manera natural, no necesité nada, aunque no parezca) y los siguientes actos los cubrí con una escala distinta y más exigente, así que siento que en su momento no fui justo con mis observaciones. Ya la medianoche había tocado las puertas del festival; las miles de personas que se dieron cita seguían rondando de un lugar a otro, inquietas y ansiosas por no perderse ni un instante. El FOMO estaba a todo lo que daba y aún faltaba el gran final.


TYLER, THE CREATOR



Había mucha expectativa con Tyler, The Creator, quien ponía punto final al primer día del Tecate Pa’l Norte 2026. Lejos de lo acostumbrado para este tipo de estancias, el rapero saltó solo al enorme armatoste que es el Light y trató de llenarlo con su presencia.



Sin afán de descalificar, tuvo muy buenos momentos; es de los raperos que más embonan con la idiosincrasia mexicana por su irreverencia típica y a veces bizarra, aunque como espectáculo no terminó de convencer a la gran masa, solo a su base, que le celebró cada pirueta, cada baile y cada broma.


En comparación con otros headliners que también cerraron el primer día de actividades, con Tyler, The Creator se notaron algunos espacios vacíos; no hubo euforia masiva como sí se presentó los días siguientes. Cuestión de gustos y afinidades, al fin de cuentas.


Al no quedar convencidos del todo, recordamos que simultáneamente se presentaban un par de bandas más en otros escenarios a los que decidimos aventurarnos, aunque fuera un instante.


DUNCAN DHU



Los españoles Duncan Dhu hicieron lo propio al despedir el Fusión Telcel; fueron la última dosis de nostalgia de la velada. La banda reunió a un grupo nutrido de melancólicos seguidores, con la mirada hacia el frente pero con los ojos en el pasado. Bastante celebradas fueron “Cien gaviotas”, “A tientas” y “En algún lugar”, que era impensable que faltara.



Así terminamos, con los pies un poco adoloridos pero bastante convencidos con lo que vimos. Vencimos el FOMO todo lo que pudimos; con las lecciones aprendidas de años anteriores logramos seleccionar mejor nuestras rutas e itinerario. Se nos quedaron en el tintero The Blaze, Charles Ans y Simpson Ahuevo, pero esta vez veníamos más "posers" alternativos, la neta, las piernas y el cruce de horarios no nos dieron.


El Tecate Pa’l Norte tiene historias y sorpresas para cada persona que lo vive de forma diferente: hay quienes son cazadores de nuevas propuestas y quienes son presas de la nostalgia.


Quiero creer que estamos en ambos casos.


 
 
 

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